Crisis y Cooperación

Delimitar las crisis a la ruptura de un sistema cotidiano de vida por motivos puntuales, naturales o sociales, es un modo de enfrentarlas desde una perspectiva donde se olvida su prolongación temporal.

La excepcional amenaza a la vida humana se suele producir en contextos de pobreza,en los que un desastre natural, conflicto armado o pandemia generan la aparició de dificultades alimentarias, enfermedades y desplazamientos forzados. Ello moviliza de forma inmediata importantes recursos internacionales para cubrir las necesidades masivas de asistencia humanitaria en un grado muy superior a lo que podría ser habitual.

Pero hay una segunda visión de las crisis: aquellas que se producen como un fenómeno continuado en el tiempo y en los mismos lugares, de los que la disponibilidad de información es escasa o incompleta. Situaciones críticas que en la mayoría de las de ocasiones tienen su origenen un escenario previo de desastre.

Catástrofes humanitarias, que una vez finalizadas las emergencias, provocan indiferencia en los países ricos, donde la conciencia de necesidad se pierde en lo mediato de los medios de comunicación.
Crisis permanentes que siguen presentando el mismo perfil durante años sin posibilidades de visualizar su fin.

Escenarios como: Somalia, con al menos 200.000 desplazados en uno de los campos de refugiados más grandes de África; la República Democrática del Congo, un país con grandes recursos naturales en los que se encuentra contradictoriamente su desgracia, con miles de personas viviendo en condiciones extremas de pobreza; Haití, que al triste record de ser el país más pobre de América se une el terremoto de enero del 2010 causante de al menos 220.000 muertos y más de 1.300.000 desplazados; la violencia de grupos organizados y narcotraficantes en México o en Colombia, donde se convive diariamente con el miedo.

Las pandemias como la del VIH/SIDA, que solamente en Zimbabwe se cobra 2.300 vidas cada semana. La desnutrición, que alcanza 1.000 millones de seres humanos en el mundo. La carencia de los servicios sanitarios básicos, que tienen el 40% de los habitantes del Planeta, así como los más de ochocientos millones de personas que no tienen acceso al agua potable.

A todo ello se unen los riesgos del cambio climático: su incidencia en la producción de alimentos; la aparición de enfermedades y rebrote de otras erradicadas; la pérdida de biodiversidad, se prevé que un 30% de las especies estarán en peligro de extinción; o trasformaciones climatológicas que repercutirán directamente en la aparición más habitual de fenómenos meteorológicos extraordinarios.

Situaciones que han pasado de ser un acontecimiento excepcional a formar parte del conjunto de contextos con los que se conviven como parte de la anomia social.

Escenarios de Sostenibiidad (FESOS) además de ocuparse de sucesos excepcionales aislados, pretende que no caigan en el olvido esta serie de realidades sociales u otras no mencionadas, trabajando para que se visualicen los conflictos y riesgos desconocidos, a través de campañas de comunicación, y realizando programas de sensibilización y capacitación que pongan de manifiesto la necesidad de una implicación colectiva para minimizar sus efectos.