Cambio Climático




El calentamiento del sistema climático debido a causas antrópicas es hoy día; una realidad científica, como nos indica el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) en su IV Informe publicado en 2007. La intensidad y aceleración de este proceso está provocando la mayor dificultad a la que se enfrenta la humanidad.

La quema de combustibles fósiles como fuente de producción de energía,y la consiguiente emisión de gases de efecto invernadero, son la causa de esta evolución del sistema climático. Los efectos de este calentamiento se hacen notar en todas las regiones planetarias, pero aquellas, que menos participan en su generación, son las más vulnerables; sus condiciones geográficas y climáticas, y su elevada dependencia de los recursos naturales, sumado a la falta de recursos económicos para la adaptación, las sitúan en el peor de los escenarios posibles.

En la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) se dice:

«Las partes deberían proteger el sistema climático en beneficio de las generaciones presentes y futuras, sobre la base de la equidad y de conformidad con sus responsabilidades comunes pero diferenciadas y sus respectivas capacidades.
En consecuencia, las partes que son países desarrollado deberían tomar la iniciativa en lo que respecta a combatir el cambio climático y sus efectos adversos».

Los generadores del problema tienen la obligación y el deber de ayudar a los que menos contribuyen al cambio climático, y que a su vez son los que más expuestos están a sus devastadores efectos. Las instituciones y las organizaciones públicas y privadas, por consiguiente la Fundación Escenarios de Sostenibilidad (FESOS), debe colaborar para generar nuevos escenarios de futuro más sustentables en lo social, ambiental y económico; de esta manera se mitigarían los efectos y habría una adaptación a la nueva situación, a la vez que se favorecería el desarrollo de regiones más desfavorecidas: el deber y obligación de las sociedades desarrolladas.