Cuentos de un Diario Luminoso

Con motivo de un viaje de trabajo de la Fundación Escenarios de Sostenibilidad (FESOS), se elaboró una crónica que ahora presentamos aquí. Se trata de una parte del proyecto «Migraciones y cambio climático en África», que se realizó en Mauritania, Kenia y Ruanda en 2007. Sin embargo, la extensión del documento no permitía exponerlo en Word y con fotos, debido a que se saturaba la capacidad de gestión de este blog. De hecho así ocurrió y hubo que retomar su publicación. Así, se ha convertido en un documento en pdf que se puede descargar para su lectura, en el link que se adjunta más abajo.

Prometemos que los contenidos serán del gusto del lector, pues han sido adaptados para hacer de ellos una lectura amena, con anécdotas, reflexiones, información interesante sobre los países y lugares visitados, y por supuesto aspectos y conclusiones sobre las migraciones y el cambio climático en África…

Introducción
Un cuento puede ser muchas cosas. En origen una narración más o menos breve, ficticia y, a
menudo, dirigida a los niños. Estos cuentos lo son en la medida que la ficción se confunde
muchas veces con la realidad y que muchos viven una vida ficticia en el sentido de que la realidad
es diferente a lo que conocen. En ocasiones porque se les ha mostrado así o bien porque no se
quiere saber cómo es realmente. Y sí, dirigido a niños. Decía Nietzsche que en toda gran persona
siempre hay un niño pequeño que quiere jugar. Va dirigido a ellos, a las grandes personas o al
menos a las que pretenden serlo; sirva también la intención. Si tú, lector, no lo eres, no lo leas
entonces. Estos cuentos tienen la pretensión de hacer que pensemos y reflexionemos sobre su
contenido. Y si es posible, de que tomemos partido, opción, iniciativa… Sirve más hacer que decir.
Si puedes haz, o al menos piénsatelo.
Los que aquí escribo se llaman Cuentos de un diario luminoso, porque creo que pueden mostrar
luces y respuestas a los anhelos de personas nobles cuyos pueblos viven atribulados por la
pobreza y la desilusión. A nosotros nos proporcionó un punto de partida y acaso a quienes los
lean puedan darles ideas felices o mejores actitudes. Quizá no fuera casualidad que iniciáramos la
aventura en primavera, estación de la esperanza… (Bajar PDF)

Felipe Castilla, julio de 2010.